Hoy se cumple el segundo centenario del levantamiento del 2 de mayo de 1808.
Se trató de veinte horas de cólera que cambiaron la historia de España. Transcurrieron entre las ocho de la mañana del 2 de mayo de 1808 y las cuatro de la mañana del día siguiente, momento de los fusilamientos en la montaña de Príncipe Pío, tema de un lienzo universal de Goya.
El Tres de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña
del Príncipe Pío, de Goya. Museo del Prado. Fuente: Wikipedia.
Centenares de personas de a pie intentaron linchar al edecán del general Murat, al mando de las tropas francesas. Fue una insurrección de 20 horas llevada a cabo por centenares, miles si cabe, de ciudadanos sin apenas formación ni armas, que comenzaron a concentrarse en el Palacio Real y lucharon en un movimiento que se extendió por todo Madrid, contra el mejor ejército hasta que fueron reprimidos de forma salvaje.
Curiosamente un cántabro tuvo un papel destacado. Los héroes de mayor graduación fueron los capitanes Luis Daoíz y Torres (que asumió el mando de los insurrectos por ser el más veterano) y Pedro Velarde Santillán. Con sus hombres se encerraron en el Parque de Artillería de Monteleón y, tras repeler una primera ofensiva francesa al mando del general Lefranc, murieron luchando heroicamente ante los refuerzos enviados por Murat.

Estatua erigida en Santander a la memoria del capitán de
artillería Pedro Velarde Santillán, héroe cántabro de la
Guerra de la Independencia Española muerto durante
el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid.
Antigua ubicación. Fuente: Wikipedia.
La fecha quedó como el día de la Comunidad de Madrid, un festivo que configura un puente que, durante mis largos años en la ciudad, siempre pasé fuera y de espaldas a la ciudad. Sirva esta entrada en Historias de JP para saldar una cuenta pendiente que tenía con la historia, de homenaje a Madrid.
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Enlaces relacionados:
Levantamiento del dos de mayo. Wikipedia.





















