domingo, 20 de abril de 2008

Días de viento sur y el Efecto Föhn

Hoy ha amanecido con viento sur, creo que para mí este fenómeno meteorológico es algo que, al igual que la mar, al igual que el verde de los campos o la silueta de nuestra orografía, son cosas con sin las cuales me siento extraño, huérfano.

Recuerdo aquellos viajes en coche, donde el viento me empujaba o me frenaba, donde iba a Madrid o volvía a Cantabria, y era un fenómeno curioso salir de Madrid lloviendo, cruzar Castilla con viento de costado (una vez vi 4 camiones en la cuneta desde Aranda de Duero hasta Burgos por el viento), y bajar el Escudo, ya sin agua y con un agradable ambiente en invierno, hasta el punto de que la máxima temperatura la alcanzaba, después de un día agetreado, al llegar a Santander y disfrutar de la noche del viernes.

El Efecto Föhn o Foehn, es un fenómeno meteorológico que puede hacer que en cuestión de unas pocas horas, las temperaturas puedan subir hasta 20 grados. Se produce en relieves montañosos cuando una masa de aire templado y húmedo es forzada a ascender para salvar este obstáculo. Esto hace que el vapor de agua se enfríe y sufra un proceso de condensación o sublimación inversa precipitándose. Cuando esto ocurre existe un fuerte contraste climático entre las laderas de barlovento, con una gran humedad y lluvias, y las de sotavento en las que el tiempo está despejado y la temperatura es elevada. Esto está motivado porque el aire ya seco y cálido desciende rápidamente por la ladera, produciendo una gran presión atmosférica debido a la compresión adiabática. Imagen: Wikipedia.

Recuerdo un par de días, uno en cuarto de E.G.B. y otro en primero de Universidad, los cuales llegamos a suspender las clases a prácticamente 40º Celsius, cuando habíamos entrado en ellas a poco más de 20. El calor era insoportable y decidimos irnos para casa, prácticamente desecados por tan tremendo viento.

Cantabria es la provincia de España con mayor variabilidad orográfica, esto quiere decir, que sin ser la más alta, es la de mayores contrastes entre valles y montañas de todo el país, con muchos altibajos, con una fuerte caída de la cordillera cantábrica hacia el mar, lo cual facilita que sea el lugar del sur de Europa donde más se acusa el efecto Föhn.

Esto afecta a nuestras vidas, y a las de nuestras ciudades.

A nivel humano, estos cambios provocan un aumento de la presión, se dilatan nuestros vasos capilares, venas arterias, siendo frecuentes dolores de cabeza y cambios en la personalidad súbitos.

Respecto a nuestra geografía, si no recuerdo mal, tres han sido las ocasiones en las que se han superado los 160 km/h de viento en los últimos 100 años (componente sur o suroeste). La primera de ellas se produjo con una de las borrascas más profundas de los últimos 100 años, y el viento coincidió con el incendio de Santander de 1941, que propagó un devastador fuego que arrasó gran parte de la capital cántabra. Recientemente, en 2001 y 2006 también hemos tenido episodios de más de 160 km/h, aunque sin grandes consecuencias.

6 comentarios:

Maika dijo...

Así es Cantabria.
Amanecimos con sol y por lo menos por donde yo vivo, ya se ha nublado.
Lo que no me había parado yo a pensar es en lo que nos afecta a los cántabros. Lo del viento sur afecta mucho a mi padre...y creo que yo lo llevo en los genes.
Seguramente utilizaré esta entrada para explicar a "ciertos lectores" que mi "locura" es por culpa de vivir en Cantabria.:P
¡¡Besucos y pasa un buen domingo!!

rc dijo...

Hola, es cierto todo lo que dices, muy interesante. Tengo amigos de Madrid, que durante su estancia en Santander, les hablabas de los vientos y pensaban que estábamos locos. Es cierto, con el viento sur.

Kpax dijo...

El nordeste ya se sabe, limpia la mar pero la enfria también.

El sur calienta el dia, y espanta el agua, y bueno, del gallego que vamos a decir, frio y mala mar.

saludos

J P dijo...

Kpax, cierto, pero cierto aquí. Es curioso como en otras zonas es diferente, por ejemplo en el sur, hasta en Madrid, el suroeste es sinónimo de agua, con el gallego viento y frio, y con el norte casi no llueve...

dondado dijo...

Tengo varios amigos de fuera que se sorprenden de lo buenos meteorólogos que somos los cántabros, con la locura de tiempo que tenemos normalmente somos capaces de predecir si esta tarde va a llover o no. En realidad no es tan complicado si te aprendes el comportamiento según qué vientos tengamos, pero para los que nunca se han preocupado de ello les resultamos curiosos

J P dijo...

El tema del tiempo tiene una parte de ciencia y otra de estadística. El clásico ejemplo del granjero que lleva toda la vida en el mismo sitio y se conoce cada viento, cada nube, cada cambio y lo que viene después. Se basa en la estadística, si lo sacas de su zona, necesitaría años para volver a ser un buen hombre del tiempo.

Y en Cantabria, aunque los cambios no son tan rápidos como por ejemplo en Galicia (donde las borrascas pasan más rápido), la cosa está bastante loca también y creo que nos fijamos mucho, y eso nos hace desarrollar también un sexto sentido para el tiempo y posiblemente también afianzado por un mayor interés. Al fin y al cabo tenemos azul, verde y blanco en una franja de muy pocos kilómetros, muchos contrastes, como en el tiempo.

Gracias por vuestros comentarios.